En 48 municipios de la provincia no nació ningún niño durante el año 2002, fecha en que se realizó el último padrón, según datos de la Diputación. Las cifras apenas han variado desde entonces, de acuerdo con los censos municipales, si no es para empeorar.
De acuerdo con los padrones ocho ayuntamientos de la provincia se llevan la peor parte en el particular ranking de bautizos y entierros perdiendo habitantes por goleada. El primero es Vegaquemada, a pocos kilómetros de Boñar, donde hay una residencia de ancianos que sirve de refugio a los viejos de la zona y ha registrado tasas de mortalidad desproporcionadas (21 fallecimientos y ningún nacido), seguido de Palacios de la Valduerna con 18, Santa María de Ordás con 14, Las Omañas con 12, el Val de San Lorenzo con 11, Roperuelos del Páramo con 10 y Algadefe y Corbillos de los Oteros con ocho. A casi todos los demás les pasa lo mismo o seguirán la misma suerte, aunque el goteo de fallecimientos sea todavía poco llamativo: las esquelas llegan de una en una o de dos en dos al año. DIARIO DE LEÓN 14 Diciembre 2004
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